Dios sol


El sol descendió kilómetros,

y los encontró cenando.

Vio los icebergs llorar ciegos,

pero los siguió quemando.


De reojo miró hacia el mar,

mas no vio reflejar su brillo,

tampoco había olor a sal,

apenas soledad y frascos vacíos.


Percibió un rastro elegante, 

y lo siguió a simple vista.

¿Sería el vestigio de un gigante

o el modelado de algún artista?


(Era todo lo que quedaba 

del Usumacinta).


Recordó que había montañas,

verdes bosques y animales,

y fue su mirada tan extraña

al contrastar los colores locales.


Se acercó kilómetros más,

y se mostró muy confundido:

"¿dónde está la vigorosa vida,

la que yo he reproducido?" 


Vislumbró dos niños con traje,  

iban con miedo y de prisa,  

y al acercarse escuchó gritar: 

"¡ay, el s…!" Y se esfumó la brisa. 



04/01/2020


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