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Mostrando las entradas con la etiqueta Poemas

Mientras llega el alba

  Camino lejos. Sentado en mi cabeza recorro mundos distantes pegaditos de la cotidianidad. Por ahí está el barrendero, recoge la luz diurna acabando de nacer. Se desbordan los olores; debe ser el café, la geosmina germinando o simplemente las almas del tiempo reconstruyendo un espacio inmaterial, para crear un mundo físico y humano, verosímil. Algunos médicos llegan y otros salen. Se distinguen desde lejos, las lunas negras los delatan y su prisa siempre urgente. Continúan azules los caminos, y las casas están lividas: "Si pudiera dormirme otro chin..." El camionero cierra la puerta; ¿pero quién si no él suplirá de verduras  los mercados? Los sucesores de Hostos revisan la unidad de hoy, y en "descargas" buscan el vídeo correspondiente: "Teorema de Pitágoras- súper fácil". En las afueras de las casas, cucarachas embriagadas revolotean hasta el éxtasis. ¿Ellas sabrán para que viven? ...

El Führer Medina

  N o es que honorable sea su nombre, no, señor, es un oprobio aquí tenerlo, ominoso Führer Medina, pasaron años para conocer que se trataba de un cleptócrata ansioso de dinero y poder. No se da cuenta que las ciguas palmeras ni siquiera trinan al asomarse a su balcón, y que en su lugar cantan cacerolas, altoparlantes con voces mezcladas de personitas y personajes cargados de gran tenor. Para unos es el mismísimo diablo y para sus secuaces el mismo Dios. Vaya paraíso con bordes de herrumbre dentro aljibes de corrupción. No se moleste mi caudillo, aprendiz de dictador, pero me cuentan elevados videntes, algunos curas y el gran conquistador (colega del asesino Ovando), que: Trujillo, Fidel, Stroessner y los Somoza  — ¿por qué no? — instruyen por amor al arte su perpetua profesión, pues les preocupa que sus legados reencarnen en regímenes autocráticos... tales como esta burda imitación. No es con aversión que le...

Dios sol

El sol descendió kil ó metros, y los encontró cenando. Vio los icebergs llorar ciegos, pero los siguió quemando. De reojo miró hacia el mar, mas no vio reflejar su brillo, tampoco había olor a sal, apenas soledad y frascos vacíos. Percibió un rastro elegante,  y lo siguió a simple vista. ¿Sería el vestigio de un gigante o el modelado de algún artista? ( Era todo lo que quedaba  del Usumacinta). Recordó que había montañas, verdes bosques y animales, y fue su mirada tan extraña al contrastar los colores locales. Se acercó kilómetros más, y se mostró muy confundido: "¿dónde está la vigorosa vida, la que yo he reproducido?"   Vislumbró dos niños con traje,    iban con miedo y de prisa,    y al acercarse escuchó gritar:   "¡ay, el s…!" Y se esfumó la brisa.   04/01/2020

Siglo XXI

Ahora que todos somos eruditos, que la Internet es nuestra mamá, el apego a los celulares, infinito como desierto dotado de maná. Ahora que todos somos psicoanalistas o quién sabe, quizás astrólogos, con los mass media de ilusionistas y la justicia al servicio de t odos... Ahora que no sabemos lo que somos, y lo que fuimos ya no podrá ser, vamos por la vida como lobos faltando poco para enloquecer. Ahora que hasta el globo nos habla. La pobreza como sinónimo de humildad. Los árboles no dan más que tablas; algún día nos vestiremos de humanidad.   01/07/2019

Tiempos de cuarentena

Pasan los días y se acaba el aliento, se vislumbra en las caras ojos llorosos, la angustia e ignorancia al descubierto; con barrigas rosas y llenas los poderosos. Hija del hambre, la gente de abajo espera La Providencia y su milagro. Agua con dientes para el badajo: ´´¡ vamos ayuno, limpia el pecado!´´ Las paredes se achican a cualquier hora, la brisa olvidó soplar la ventana, se quedó sin detergente la lavadora, ¿ los muertos sin cura cómo se sanan? Al bisutero con su mujer encinta en los hospitales no le deben atender. ¿S olo le pasa a esta plebe maldita o también le sucede al Sr. Bill Gates? Quedó roto el cerdito, llegó su momento. Siete boquitas hambrientas ya palidecen; subieron los precios para el ungüento, no hay vuelta atrás, aún faltan meses... Quedaron huérfanos los abrazos, y los besos duermen en la lejanía. Quizá la fe aguante un sinfín de balazos, aunque no sean humanos estos días. Se proliferan las elegías, cuando...